Audio de la
presentación de “Feminicidio o
auto-construcción de la mujer” en Sevilla. 22 de marzo de 2014.
“El alma humana tiene necesidad de verdad y libertad de expresión” Simone Weil
"Ni cogeré las flores, ni temeré las fieras” Juan de Yepes
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Simone Weil en Enclave de Libros
Con Simone
Weil en Enclave de Libros
Os invitamos el
próximo jueves día 27 de marzo a las 19:00 horas a la presentación del libro de
Mailer Mattié y Sylvia María Valls, Las
necesidades terrenales del cuerpo y del alma. Inspiración práctica de la vida
social.
Participan al encuentro Prado
Esteban Diezma, Félix
Rodrigo Mora y Mailer Mattié
Conmemorando el 105 aniversario del nacimiento de Simone Weil
En ocasión de la presentación del libro de Mailer Mattié y
Sylvia María Valls:Las necesidades terrenales del cuerpo y del alma.
Inspiración práctica de la vida social (La
Caída. Madrid, 2013), conmemoramos en Madrid el 105 aniversario del nacimiento
de la filósofa francesa Simone
Weil (1909-1943). Tenaz observadora del mundo social, desconfió siempre de
las teorías y de las interpretaciones a priori; actitud que contribuyó
indudablemente a impregnar su corta vida de la intensidad que nos asombra. Su
pensamiento constituye, sin duda alguna, invalorable fuente de inspiración para
transformar la realidad social y promover la construcción de medios y
herramientas orientados a la creación de una democracia convivencial. Para
acercarnos a algunas de las ideas fundamentales de su obra, contamos en esta
oportunidad con la colaboración de los escritores Prado Esteban Diezma, Félix
Rodrigo Mora y Mailer Mattié.
Félix Rodrigo Mora: Reflexiones a
“La condición obrera” (1934)
Mailer Mattié: Espiritualidad y vida social: las
necesidades terrenales del cuerpo y del alma
Tertulia Ateneo 8 de marzo
Audios y vídeo de la
tertulia del 8 de marzo en el Ateneo, "¿Cómo defender los derechos de la mujer desde la poesía y la revolución? Con Victoria Caro, Asunción Valgañón, Prado Esteban Diezma, Mario G. H. y Nilda Ayala.
Andalucía 19-22 de marzo
Estaré en Andalucía
entre el 19 y el 22 de marzo
ALMERÍA: 18 de marzo, presentación de "Femincidio y auto-construcción de la mujer" , 19 h., en La OFicina Producciones Culturales, Carretera de ronda 155.

GRANADA: 19 de marzo, Jornadas “Mujer despierta”
con el tema, “La demolición
social, existencial, moral y física de la mujer-pueblo. Un holocausto en
ciernes”. Salón de actos del Centro de
Documentación científica del Instituto de la Mujer: C/ Rector López Arguenta
s/n – Granada.
Jueves, 20 de marzo, 21 horas,
presentación de “Feminicidio o auto-construcción de la mujer” Librería-café Qarmita,
calle Águila 20. Granada
Viernes 21 de marzo, 18 h. Sobre “Feminicidio
o auto-construcción de la mujer”, Biblioteca Las Palomas, plaza de las Palomas, Granada.
CÓRDOBA: sábado 22 de marzo, 11,30
h. sobre “Feminicidio o auto-construcción de la mujer”, mercao social “La
Tejedora, Calle Gutierrez de los Ríos número 10
SEVILLA: sábado 22 de marzo, 18 h.,
sobre “Feminicidio o auto-construcción de la mujer”, Rincón del Búho, calle
Parras 31
Hacia una declaración de los deberes de la mujer
Hacia una declaración
de los deberes de la mujer
“Estar en pie es
propio del que lucha”
Beato de Liébana, “comentario al Apocalipsis”
Creo que ha llegado el momento de aclarar
lo más obvio y tal vez por ello lo más difícil de entender, la emancipación no
es un derecho, nada tiene que ver con los derechos ni con el bienestar, la
emancipación es la primera obligación humana, la más imperiosa y la menos utilitaria.
No pueden confundirse el interés, la prosperidad, la satisfacción y la
conveniencia con la emancipación, de hecho, bregar por ella nos proporciona más
sinsabores, asperezas, dolor y desventuras que fruiciones.
Cuando las sociedades de la modernidad
tardía se desplomaron en el hedonismo más mezquino y el egoísmo más ruin como
paradigmas de la vida buena todo proyecto emancipador fue cortado de raíz, solo
hay revolución positiva y emancipadora cuando sus hacedores se entregan a la
tarea de forjarla con el objetivo de hacer ascender el bien por su valor
intrínseco y no para conquistar dones para sí, pues el egoísmo redunda siempre
en la mejora y ampliación del sistema vigente que es el del interés
particular y la codicia.
El ideal de revolución integral e
integradora no excluye, claro está, las necesidades básicas humanas que tienen
que ser cubiertas, ni la celebración de la vida con su parte de alegría y de dolor,
de placer y de amarguras, pero sí dejan fuera la noción de “derechos” como
dádivas del poder destinadas a ampliar su jurisdicción sobre el sujeto.
Tal vez seamos las mujeres uno de los
sectores más tocados por la enfermedad de los derechos y los privilegios
corporativos, tan profundamente ha penetrado esa ponzoña en nuestro sexo que
“mujer” y “derechos de la mujer” se han constituido como sinónimos. La mujer se
define por ser depositaria de un conjunto de derechos. Cualquier mente
despierta se percatará de que entre ellos no se encuentra el de construir y
dirigir la propia vida que nunca como ahora ha sido tan gobernada desde fuera, tan
tutelada con el argumento de que hemos de ser protegidas por nuestra especial
debilidad, una mirada que nos ha
devuelto a la categoría de “sexo débil”.
Tertulia en el Ateneo de Madrid
El sábado 8 de marzo, de 18 a 19,30 estaré en el Ateneo
de Madrid (calle del Prado 21) dentro de la Tertulia de las tres Tertulias junto a Asunción Valgañón hablando de ¿Cómo defender los derechos de la mujer
desde la poesía y la revolución?
debates adulterados
Debates adulterados
Discurren
mucho algunos en lo que nada les importa,
y nada en lo que mucho les convendría.
Baltasar Gracián
He dejado pasar conscientemente el
vendaval de la polémica mediática y social sobre la ley Gallardón para evitar
sumergirme en el océano de fanatismos encontrados que ha desatado el nuevo proyecto de ley del
aborto.
Mi convencimiento de que la
posibilidad de abortar de las mujeres en este país no se verá menguada se
apruebe o no la ley del inefable don Alberto es total, la biopolítica del
sistema no es ni será a corto plazo la de incrementar la demografía ni poner a
las mujeres a parir hijos y, por lo
tanto, el aborto seguirá siendo un recurso imprescindible para mantener o hacer
descender el número de hijos por mujer. Otra cosa es que el precio de la
intervención suba en el futuro lo que estaría en consonancia con la carestía
general de la vida.
Me he preguntado qué sentido tiene
entonces la modificación de una ley que parecía que sería la definitiva en este
asunto puesto que, en realidad, nadie, en las alturas, desea prohibir ni
dificultar el aborto (hay que recordar que el mayor crecimiento de los abortos
en el Estado español se produjo durante los gobiernos de Aznar sin que hubiera
ninguna reacción retrógrada por parte del PP y que la ley actual fue votada por
los demócrata-cristianos del
PNV y por muchos católicos recalcitrantes como el señor Bono sin que la Iglesia
haya excomulgado a ninguno). Lo cierto es que se ha conseguido abrir un debate
social y movilizar a favor del aborto a muchos sectores que de no ser por la
alarma creada tendrían posiciones más críticas en estos asuntos. Tal vez esa
sea el objetivo auténtico de este proyecto de ley que puede que esté destinado
de antemano a no ser aprobado.
Otra posibilidad es que el ligero
descenso de los abortos producida en el último año haya alarmado a las elites
mandantes viendo que el plazo de 14 semanas sea demasiado breve y esté
resultando un elemento disuasorio o un impedimento y que sería más eficaz una
ley sin plazos, como la que propone de hecho Gallardón, o con un plazo más
amplio como han pedido ya algunos como Rosa Díez. Este hecho vendría a
demostrar que una parte de los casi 120.000 abortos que se producen cada año no
lo son por la espontánea y libre decisión de la mujer (pues si una mujer tiene
clara su decisión de no continuar un embarazo abortará en las primeras semanas
de gestación) sino por las presiones que reciben las embarazadas de las
empresas, los funcionarios del Estado del bienestar, las familias o las
parejas, o bien por las condiciones materiales (económicas, de ausencia de
redes de apoyo etc.). Cuando la decisión de abortar es no libre sino forzada
por la presión o las circunstancias la resolución es a veces difícil y mantiene
a la mujer durante semanas indecisa y vacilante por lo que puede superar el
plazo legal con facilidad.
El actual debate actúa como una
barrera al esclarecimiento de los verdaderos problemas, como una cortina de
humo que impide acceder de lo superficial a lo profundo. Bien, acordando, por
sentido común, que el aborto no debe ser ilegal ni perseguido dentro de unos plazos
razonables que excluyan el infanticidio encubierto, y que la decisión la deben
tomar los implicados y no los funcionarios o los profesionales. Acordando que
toda frivolización de un asunto que tiene que ver con la vida y la muerte y con
los límites de la libertad humana es peligrosa y que la enorme complejidad y
dificultad que acompañan a esa decisión exige una enorme dosis de indulgencia y
de aflicción. Acordando todo esto, tendríamos que abrir una reflexión seria y profunda
que supere la obsesión por lo legislativo para poner sobre la mesa las
implicaciones humanas del asunto.
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